Zen día a día. Las relaciones no son para nosotros (5/5)

Conforme luchamos por salir adelante en la vida y nos damos cuenta de las limitaciones existentes en nuestras relaciones con unos o con otros, de las deficiencias de nuestro trabajo u ocupación concretos, uno de los errores que nos ciegan es la idea de que “yo mantengo una relación con otra persona o situación”.

Pongamos por caso que estemos casados. La manera normal de entender el matrimonio es creer que “estoy casada/o con él/ella”, ahí habrá dos personas, y en el verdadero ser no es posible que haya dos.

El verdadero ser manifiesta de diferentes formas, pero, en esencia, permanece como un único ser, un solo potencial de energía.

Si bien de manera coloquial puedo decir que estoy casada/o contigo, que poseo un Toyota o que tengo cuatro hijos pequeños, hemos de darnos cuenta de que esto no es exactamente la verdad.

Lo cierto es que no estamos casados con alguien o comprometidos con algo; somos esa persona, yo soy eso con lo que me comprometo. El Verdadero Ser desconoce la separación. Llegado a este punto, podrías plantear que todo esto suena muy bonito, pero que en la práctica, no sabemos que hacer con las dificultades y problemas de la vida.

 

(extraído del libro “Zen día a día”, de Charlotte Joko Beck, editado por Gaia. Publicado con permiso del editor)