Zen día a día. La búsqueda (parte 2/5)

Todos los momentos de nuestra vida conforman alguna relación.

A medida que practicamos, aumentamos, en primer lugar, la toma de conciencia de que no hay nada más que la relación que establecemos con lo que está ocurriendo en cada
momento, sea lo que sea. Y, en segundo lugar, nuestro creciente compromiso con esa relación.

Parece algo tan sencillo, pero…

¿Qué está obstruyendo nuestro compromiso con una relación humana, con unos estudios, con el trabajo, con disfrutar de la vida? ¿Qué es lo que dificulta las relaciones?

Debido a que no siempre comprendemos lo que significa estar relacionándonos con el momento presente, buscamos algo más, pasando a ser un buscador, porque tenemos la sensación de que a nuestra vida le falta algo, se busca “el verdadero ser” , “una vida autentica”…

Por tanto, si queremos que la sensatez, la claridad o la paz impregnen nuestra vida, habremos de comprender el fundamento de toda búsqueda.

¿Qué estamos buscando?

Todos buscamos una vida ideal como la pareja ideal, el trabajo o lugar donde vivimos.

La práctica se convierte también en búsqueda de la “iluminación”, por ejemplo.

Por tanto, la práctica será una manera de desmontar las ideas que tenemos al respecto.

¿Qué nos queda si dejamos de remirar y buscar? La angustia y el dolor que ha motivado la búsqueda propiamente.

Ese es el momento mágico, nos percatamos de que la solución no pasa por buscar algo exterior a nosotros mismos, terminando en un desengaño.

Tan solo saberlo ya es un alivio, nos genera paz, de esta manera
vamos abandonando la búsqueda, consistiendo la práctica en permanecer con todos esos malestares que la búsqueda nos ha producido, todo da un vuelco.

La práctica consiste en vivir esas experiencias.

En este preciso momento cada uno de nosotros puede echar un vistazo a su propia vida.

La voluntad firme de practicar deriva de la convicción de que no hay otra cosa que hacer.

 

Charlotte Joko Beck. “La búsqueda”.

(extraído del libro “Zen día a día”, de Charlotte Joko Beck, editado por Gaia. Publicado con permiso del editor)