Ni huésped ni anfitrión

Ni huésped ni anfitrión

Ni huésped ni anfitrión

El antiguo proverbio zen “Ni huésped ni anfitrión” nos habla de la originaria hospitalidad que brota de aquel lugar donde no hay ninguna distinción ni diferencia rígida entre anfitrión y huésped, donde el anfitrión no está en sí en casa, sino que está allí de huésped.

Byung-Chul Han