Me río cuando oigo…

Me río cuando oigo que los peces del mar tienen sed. 

Kabir
¿Quién habla? ¿Quién escucha?

¿Quién soy yo?

A esta pregunta podemos responder desde el modelo dual: soy un ser individual, separado, con una estructura corporal, mental y emocional a través de la que me desenvuelvo en el mundo, en mi entorno.

A partir de aquí busco la felicidad, busco mi supervivencia, busco la vida. Como consecuencia de lo anterior estoy en lucha permanente conmigo mismo y con el entorno pretendiendo que la realidad se adecue a mis necesidades y a la idea que yo tengo de lo que la propia realidad debe ser.

Esto es el ego, la firme creencia de que estoy separado. A partir de ella, mi objetivo no será otro que el de asegurar mi propia supervivencia y fortalecimiento frente a lo que considero mi mayor enemigo: la anulación y la muerte.

Pero subyace en mí un anhelo de vida y de plenitud que nace de la intuición de que en realidad uno es la Totalidad y cuando esa intuición se aplica a la sensación de identidad independiente (yo), termina adulterándose y convirtiéndose en el deseo de apropiarse de todo.

Así pues, en lugar de serlo todo, la persona se limita simplemente a tratar de poseerlo todo tratando de gratificar la sed insaciable que padece todo yo separado.

Somos el mar, soy el mar y nos empeñamos, me empeño, en ser solo una ola.

Somos plenitud, soy plenitud, y actuamos como mendigos.

Enrique Martínez Lozano.

“Otro modo de ver, otro modo de vivir. Invitación a la no-dualidad”.

Por eso Kabir se ríe de mí, se ríe de todos nosotros.

Enrique Martínez Lozano.

“Otro modo de ver, otro modo de vivir. Invitación a la no-dualidad”.

Desclée De Brouwer.