Aún no has comprendido nada…

Cierta vez, Castermane le comentó a su maestro Dürckheim:

“Siento que pierdo mucho tiempo; en mis quehaceres cotidianos, en mis desplazamientos. Las tiendas más cercanas están a tres kilómetros del zendo. Ya en la carnicería, en el supermercado o en la lavandería, siempre está lleno de gente y hay que esperar a que nos atiendan, hay que esperar en las cajas…”.

El maestro le respondió:

“Aún no has comprendido nada del trabajo que hacemos aquí”.

(Jacques Castermane. Las lecciones de Dürckheim)

Sermón del Despertar (Bodhidharma)

Bodhidharma (483 – 540).

Usar la mente para buscar la realidad es ignorancia. No usar la mente para buscar la realidad es conocimiento. Liberarse uno mismo de las palabras es liberación. Permanecer sin mácula de polvo de sensación es permanecer en el Dharma. Trascender vida y muerte es abandonar el hogar. No sufrir otra existencia es alcanzar el Camino. No crear ignorancia es Iluminación. No aferrarse a la ignorancia es sabiduría. La no aflicción es el nirvana. Y la no apariencia de la mente es la otra orilla.

No usar la mente para buscar la realidad es conocimiento. Liberarse uno mismo de las palabras es liberación. Permanecer sin mácula de polvo de sensación es permanecer en el Dharma. Trascender vida y muerte es abandonar el hogar. No sufrir otra existencia es alcanzar el Camino. No crear ignorancia es Iluminación. No aferrarse a la ignorancia es sabiduría. La no aflicción es el nirvana. Y la no apariencia de la mente es la otra orilla.

Cuando eres ignorante, esta otra orilla existe. Pero cuando despiertas, deja de existir. Los mortales permanecen en esta orilla, pero aquellos que descubren el más grande de todos los vehículos no están ni en ésta ni en aquella. Son capaces de vivir en ambas orillas. Aquellos que ven la otra orilla como diferente de ésta, no comprenden el zen.

La ignorancia significa mortalidad. Y el conocimiento significa budeidad. No son lo mismo y tampoco son diferentes. Pero la gente distingue entre ignorancia y conocimiento. Cuando somos ignorantes hay un mundo al que escapar. Cuando somos conscientes, no hay nada donde escapar.

Hacer zazen, 3 (Kosho Uchiyama)

Kosho Uchiyama

(Hacer zazen 3. Kosho Uchiyama)

 

Sentarse en zazen para alcanzar una experiencia cualquiera es una cuestión de voracidad humana.

Solo cuando vamos más allá de las ambiciones y de los afanes humanos comenzamos a enderezarnos hacia la enseñanza de Buda. Yendo más allá de estos apetitos,  naturalmente nos preguntamos hacia donde estamos yendo… es dentro de la profundidad de la vida.

Sentarse en zazen significa sentarse en presencia de la profundidad de la vida. Has de saber que zazen no es una actividad que se encuentre en el reino de los valores
simplistas mono dimensionales, es decir, los valores de ganar o perder, de vivir o morir. Al contrario, zazen es el hecho de sentarse en presencia de la profundidad de la propia vida, que es una profundidad pluridimensional.

Siempre digo que zazen no es un tipo de disciplina. Mientras que tú te sientes  buscando disciplinar la mente o cualquier otra cosa, habrá un resultado unido siempre a la disciplina, que tú ves y del cual te sientes muy satisfecho. En cambio hacer zazen significa únicamente sentarse en presencia de una profundidad insondable, es un sí mismo completamente contenido, no hay una escala externa de medida.

Sentarse como disciplina, en cambio, implica la asunción de un metro con el cual medirse, provocando satisfacción al ver cuánto has “progresado” en relación a antes, o valorando cuán adelante estás respecto a algún otro. Con zazen en cambio no hay metro.

Puesto que estamos hablando de un sí mismo que está completo en sí mismo, aquello de lo que hablamos es de solamente sentarse.

 

(Kôshô Uchiyama Rôshi (1912-1998)