Aún no has comprendido nada…

Cierta vez, Castermane le comentó a su maestro Dürckheim:

“Siento que pierdo mucho tiempo; en mis quehaceres cotidianos, en mis desplazamientos. Las tiendas más cercanas están a tres kilómetros del zendo. Ya en la carnicería, en el supermercado o en la lavandería, siempre está lleno de gente y hay que esperar a que nos atiendan, hay que esperar en las cajas…”.

El maestro le respondió:

“Aún no has comprendido nada del trabajo que hacemos aquí”.

(Jacques Castermane. Las lecciones de Dürckheim)